Archivos de la categoría Editoriales

Editorial Crisol 60

La democracia en España ha muerto, algunos se la han cargado. Un puñado de sinvergüenzas españoles, léase políticos ineptos y avariciosos, banqueros sin escrúpulos y seudo empresarios de rapiña inventaron la burbuja inmobiliaria hasta que reventaron la economía del pais. Cuando no les quedó más dinero, en su afán por ganar más, lo pidieron prestado a los bancos alemanes. Y hoy, para devolverles eso, han inventado otro negocio: pedimos un nuevo préstamo a Europa para devolver el dinero a los alemanes, con lo cual hacen dos veces negocio con nosotros. La otra parte del negocio es descapitalizar a todos los españoles para pagar estos préstamos y de paso nos cargamos la democracia española. Porque ya da igual lo que votes amigo, los bancos mandan y España se ha vendido. Despierta porque el poder de elegir el pais que quieres ya ha muerto. Ya no somos dueños de España, estamos de alquiler. En cualquier economía doméstica se sabe que si pides un préstamo para pagar otro, el final de tu economía está sentenciada. Pues nos quieren convencer de que no, de que esta es la solución. ¿Nos tratan como imbéciles o solo me lo parece a mi? Dicen que el ese dinero es para reactivar la economía, pero qué vamos a reactivar si cada vez sale mucho más caro producir (subida del IVA, Impuestos, gasóleo, agricultura, etc), ni somos competitivos ni lo seremos. Durante los años 80 y 90 con el dinero que Europa inyectó a España para la convergencia económica, muchos españoles se dedicaron a vivir de las subvenciones, cuando esto se agotó vivimos de la construcción y ahora no tenemos nada de que vivir. El tejido empresarial es de pena y lo que hemos invertido en educación hace cola en los aeropuertos para irse de aquí. Que asco de vida.

Editorial Crisol 59

Puede que solo sea una sensación mía, pero últimamente observo que hay un movimiento de recuper

ación del campo de Elche. De un afán de rescatar los viejos valores, las antiguas tradiciones, la memoria de las familias que hicieron y conformaron lo que hoy existe. Y es que, en cierta medida, el campo de Elche esta de moda. Los propios vecinos están por primera vez en mucho tiempo creyendo en su propio destino y orgullosos de su pasado. De repente el campo tiene futuro y todo un camino que andar. Numerosos movimientos sociales, en grupos o individuale

s, están colocando sus granitos de arena, en la red, en actos o en escritos para refundar el orgullo ilicitano de ser del campo. Atrás quedaron las décadas de los 60 y 70 donde la ciudad era la meca del trabajo. Hartos de buscar el dorado y de

ahogarse por el camino, las gentes de hoy estiman su calidad de vida no en el dinero sino en horas con la familia. La crisis ha comenzado a devolver a cada uno a su sitio con mayor o menor fortuna, y muchos miran hacia atrás preguntándose en qué hemos fallado. Cuando el futuro no parece lo mejor que nos puede pasar, se tiende a mirar al pasado y muchas veces a desandar lo andado, tratando de volver a cero para comenzar desde otros principios. No es extraño por tanto que después de tanta vorágine, miremos hacia atrás para buscar aquellos tiempos en que todo era más cabal y todo estaba en su sitio. Una especie de neoromanticismo de que cualquier pasado fue mejor. Ya lo decía Machado: “si miras hacia atrás verás el camino por el que no volverás a pasar”. Cuando la gente vuelve a sus orígenes, al seno materno de su historia, básicamente es porque tiene miedo a un mundo que le ha defraudado. La Gran Estafa.